12 mar. 2008

Los pioneros: Primera parte (Detlef Schrempf)

Con este conciso título, pienso hacer un recuerdo a los primeros jugadores europeos que entraron en la NBA y asfaltaron un hasta entonces muy díficil camino para llegar a la mejor competición del mundo. Ello son los pioneros, los que permitieron que el gran público europeo empezara a concebir la NBA, como una competición atractiva y atrayente. Sin duda, sin ellos hoy en día la representacion europea no sería tan grande. Para explicar mejor este fenómeno, cada cierto tiempo colocaré un jugador diferente hasta completar los más importantes.

El primer artículo de esta saga va de dedicado a Detlef Schrempf, jugador alemán nacido en Leverkusen pero educado desde el instituto en Estados Unidos, concretamente el Centralia High del estado de Washington y más tarde la Universidad de Washington, donde se convertiría en un jugador de importancia con 12 puntos y 6 rebotes como estadística media tras su ciclo universitario. Recordándolo un poco, Detlef era un alero muy alto (2.06), fibroso y sobretodo rápido tanto en movimientos como lanzando, en lo que era y es un prototipo de jugador muy buscado actualmente y que se puede comparar con jugadores como Vladimir Radmanovic, Peja Stojakovic o Milan Gurovic. A esto le ayudaba su poco peso, alrededor de 100 kg, lo que le permitía no sólo ser un alero capaz de anotar y desequilibrar al contrario, sino también ser un gran reboteador y pasador, por lo que posiblemente por sus números haya sido uno de los aleros europeos más completos.
Tras esto se presentaría al draft de 1985, donde sería elegido en octavo puesto por Dallas Mavericks. Durante las 4 temporadas en la franquicia tejana (1 de ellas intercalada en su paso por Indiana) se convirtió en un jugador más que considerado, ya que aunque sus números eran bajos (alrededor de 8 puntos por partido), se preveía la explosión de un gran anotador en ciernes.
Esta previsión se cumplió a partir de su cuarto año en la NBA, tras su traspaso a Indiana Pacers donde jugaría en cinco temporadas. Fue en este momento cuando su figura terminó de convencer a espectadores y crítica en general, con un aumento de la anotación y de los porcentajes de tiro muy altos, todo esto con el agravante de que casi siempre solía salir desde el banquillo. En general su estancia en Indiana fue memorable, junto al gran Reggie Miller, donde promediría en torno a los 18 puntos 9 rebotes y 4 asistencias, además de alcanzar algunos de sus mayores logros indivuaduales como dos galardondes de mejor sexto jugador y una participacion en el all-star game.


A partir de la temporada 93/94 comienza su verdadero cambio hacia el status de jugador básico, consagrándose como jugador titular casi indiscutible. Esto ocurrió gracias al traspaso que lo llevo a la franquicia de Seattle Supersonics donde se consagraría a todos los niveles. Sus número se mantuvieron muy estables en las 6 temporadas en la franquicia washingtoniana, no bajando nunca de los 15 puntos y 6 rebotes por partido, rondando en varias temporadas los 19 puntos 9 rebotes de media, en lo que fue una manifestación tremenda de como mantener un nivel all-star durante muchos años. Siempre nos acordaremos los aficionados al basket de aquel gran equipo que montaron los Supersonics con el propio Schrempf, más las estrellas Gary Payton, Shawn Kemp y Sam Perkins, los cuales dieron muchisimas guerra aqueños años, especialmente en la temporada 95/96 donde llegaron a las finales NBA, en las que perdieron con los casi invencibles Bulls de Michael Jordan. Como méritos individuales también obtuvo dos participaciones más en all-stars, lo que da una idea, del tremendo nivel al que llego este alero. En el año 99 y ya manifestando un considerable bajón físico, decide marcharse como un héroe de Seattle y terminar de forma tranquila su carrera en los Portland Trail Blazers.


Sus dos últimas temporadas en la NBA tanscurrieron con más pena que gloria, afectado por diversas lesiones que no le permitieron jugar muchos partidos, pero que para nada empañan la gran carrera del alemán. Al final acabaría su carrera con unos número que ya quisieran para sí, la mayoría de jugadores europeos que deciden saltar el charco. Sus 14 puntos, 6 rebotes y 4 asistencias por partido en toda su carrera demuestran que su nivel, muy complicado sera de igualar para cualquier europeo que se precie.


Para concluir este pequeño artículo sobre el primero de los pioneros, recordar siempre que este jugador aún criado desde los 16 en Estados Unidos, siempre se consideró y se considera un alemán más, por lo que este aspecto no debe ser llevado a confusiones. Incluso participó en diferentes competiciones con la elástica alemana, como en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992. No quedarán en el olvido sus tremendas actuaciones individuales, venadas de anotación espectaculares, siempre acompañadas de una fluidez en el tiro y una mecánica casi perfecta. Por ello no es raro que muchos especialistas lo etiqueten como uno de los mejores tiradores de la década de los 90, donde en muhas temporadas rozó e incluso superó el 50% de efectividad en el tiro de tres. En tres palabras, era un monstruo.

Aquí un video donde aparece Detlef junto a otros jugadores: