21 jun. 2008

¿Que llevó a Boston a la victoria y a Lakers a la derrota?

Después de haber visto los diferentes partidos de la serie de la NBA final poco a poco, uno llega a diferentes conclusiones de porque un equipo ganó y el otro perdió. De esta manera y como todas las demas personas que habran disfrutado con estos partidos, nos labramos en nuestra mente diferentes teorías de porque se dió el resultado que ya todos conocemos. Por ello hoy tengo la intención de exponer por encima algunos apuntes sobre lo que para mi ha sido las razones fundamentales del triunfo de Boston.Con esto no quiero hacer ningún análisis a posteriori, sino solamente colocar factores sueltos aunque relacionados sobre la ya mencionada final. Empezaré con apuntes relacionados sobre los Lakers.

Básicamente el problema de los Lakers se ha fundamentador en cinco puntos diferentes:

- Problema en la anotación y en el liderazgo de su estrella Kobe Bryant, que no ha jugado a su mejor nivel, ni ha hecho jugar mejor a sus compañeros. Aunque el promedio de puntos ha sido alto en toda la final, pocas veces esos puntos han repercutido directamente en un marcador propicio para la victoria de los Lakers.

- Desaparición casi total de Lamar Odom en el juego angelino, ni mucho menos ha sido el de rondas anteriores en Play-off. Esta circunstancia provoca que actualmente su futuro en la franquicia este en entredicho.

- Juego interior completamente dependiente de la figura de Pau Gasol, jugador que también ha rendido por debajo de sus posibilidades, especialmente en el último partido donde se ausentó por completo. Bien en rebote, flojo en ataque, con muchos problemas para anotar cerca de la zona e irregular en defensa. El resto del juego interior no fructificó con Turiaf mal, y los experimentos desacertados con Walton y Ariza.

- Actuación escasa del banquillo. Solo Vujacic mantuvo la compostura, jugando mucho mejor que un cada vez mas atrofiado Radmanovic (increible que Jackson lo deje de titular todavía). Jordan Farmar combino ratos buenos de juego con momentos muy malos y el resto de jugadores pues practicamente en el olvido lo que ha estado provocando una excesiva responsabilidad de los titulares. Radmanovic y Fisher parece ser que no están al nivel, un poco menos este ultimo, de configurar un quinteto titular digno de una final NBA.

- Por último, las desacertadas decisiones del equipo y de su entrenador en la forma de juego y en la defensa al Big Three. Sobre la forma de juego las cosas se han visto claras, Lakers nunca han jugado cómodos forzando demasiado las acciones ofensivas en muchos casos además de dejar muy solo a Gasol y a Bryant en determinados momentos. Esta falta de fluidez fue aprovechada por Boston para robar balones, permitir contraataques y poner un marcha más al juego que les hizo tener mejores opciones de juego sobretodo al triple. En cuanto a la defensa se ha visto que los sistemas de ayudas no han funcionado en especial con Paul Pierce. A eso hay que añadirle que el factor banquillo de Boston cojió por sorpresa a los Lakers y estos no supieron responder.



La sombra del Big Three fue demasiado larga para los Lakers


Por su parte cuatro cosas han resultado patentes del juego que ha llevado a Boston al triunfo:

- Fenomenal rendimiento del Big Three en especial de Paul Pierce que desarbolo la resistencia angelina en cada uno de los partidos de la serie final. A ello hay que sumarle el poderío interior de Garnett que aunque no jugó al 100% que nos tiene acostumbrado demostró siempre más oficio, clase y paciencia en el juego que sus rivales. Por último Ray Allen volvió a ser el de siempre tras una series anteriores bastante flojas para mi opinión. Se convirtió en un auténtico bastión desde el perímetro y su defensa sobre Bryant varias veces rozo la perfección. En conjunción lo qu emuchos decían de que el Big Three era una apuesta demasiado arriesgada no se confirmo y se ha visto que cuando se aunan las fuerzas de tres jugadores sobradamente expertos el resultado es positivo. Cuando alguno ha fallado los demas lo han sustituido a la perfección y al final han conformado una especie de sistema ininterrumpido de juego, conformando un caudal de juego cuasi infinito.

- Esta muy claro que Doc Rivers ha superado en el aspecto táctico a Phil Jackson, centrando a su equipo en un juego rápido, alegre y vistoso, pero que no deja de lado la defensa. Fundamentar la táctica en la busqueda del hombre con mejor posición para el tiro ha sido clave y en esto el Big Three ha tenido gran importancia descargando de espacios al resto de jugadores y permitiendo que el backourt entre en acción.

- Gran actuación de todos los jugadores sin excepción tanto titulares como suplentes. Los dos bases rayando a gran nivel, tanto Rondo como House con anotaciones continuas y de calidad. Siguiendo con los exteriores los aleros Glen Davis y James Posey no defraudaron, en especial Posey que ha demostrado una profesionalidad y un control del juego propio de jugadores de más entidad. Con menos participación han estado Sam Cassel y Tony Allen. Joven y veterano que se llevan un anillo merecido. El primero con escasos minutos en la serie pero aportando la maestria que lleva en las venas, el segundo jugador muy talentoso que quizás mereció más minutos pero que aún así cumplió con creces. Lo mismo hay que decir de los dos interiores suplentes Leon Powe y PJ Brown. El primero ha soprendido a todos con un rendimiento muy bueno en varios partidos combinando defensa y ataque a la perfecció. Sin duda Boston tiene aquí un 4 joven muy apetecible. Por último mencionar al superveterano PJ Brown que se ha multiplicado en todos los minutos que ha jugado, defendiendo y reboteando como en sus mejores tiempos y mortificando el aro contrario si era posible.

- Después de todo esto solo me cabe mencionar una cosa más que Boston ha tenido a su favor y es aprovehar el factor campo qu ele dió la victoria conseguida en Los Angeles cuando nadie lo esperaba. Después de lograrlo han jugado todavía con mas serenidad y tranquilidad, aprovechando los fallos, la ansiedad y la desesperación de los Lakers por remontar un marcador que poco a poco se les fue llendo de las manos.