20 feb. 2008

Una foto para la historia


Sin duda, para muchos aficionados al baloncesto, en especial a la NBA, admirar esta foto es como teletransportase a uno de las mejores épocas baloncestísticamente hablando. Corresponde al año 1998, momento en que se prendía uno de los mayores pulsos de la década de los 90 en la NBA. Hablamos de la final NBA entre Utah Jazz y Chicago Bulls, concretamente del sexto partido. Utah venía de colocar un 2-3 en la eliminatoria, lo que le daba esperanzas de conseguir el ansiado anillo, que siempre mereció la entidad de Salt Lake City. Fue un enorme partido, con unos Jazz magistralmente liderados por la sempiterna pareja John Stockton-Karl Malone contra el tremendo arsenal de los Bulls, entre los que destacaban Scottie Pippen, Ron Harper, Toni Kukoc, Dennis Rodman y como no, Michael Jordan, protagonista principal del partido y de la foto que estoy presentando. La foto en sí, representa la última jugada del partido, con los Bulls un punto abajo a falta de unos 28 segundos aproximadamente. Anteriormente el propio Jordan robaba el balón a Karl Malone y disponía de esos segundos para elaborar una jugada, ganar el partido y conseguir lo que sería su sexto y último anillo NBA. Justo después de dicho robo, Michael Jordan mantiene la pelota dejando consumir segundos delante del que fue su defensor durante todo el partido, Bryon Russell, hasta que ejecuta una media penetración con parada y finta dejando casi sentado a Russell, la cual culmina con un gran tiro en suspensión que clava para desazón de los aficionados de los Jazz, en aquel ya mítico partido en el Delta Center de Salk Lake City. Esta canasta demostraba la capacidad innata de Jordan de matar un partido cuando quería, guiar a su equipo a la victoria en condiciones adversas como ocurrió aquel día (presión ambiental y marcador adverso) y enseñar a todos que no había defensor que lo parase. Sin duda, esta foto es reconocida como la última gran hazaña del de Carolina del Norte, su último anillo y su última imagen como jugador de los Bulls, ya que posteriormente declaraba una retirada que finalmente no cumplió.

Simplemente el rey, Michael Jordan




Perugia '93. Oro para la selección femenina

Ellas fueron las primeras. Las pioneras. Ana Belén Álvaro, Laura Grande, Mónica Messa, Blanca Ares, Carolina Mújica, Paloma Sánchez, Pilar Valero, Mar Xantal, Pilar Alonso, Elisabeth Cebrián, Marina Ferragut y Wonny Geuer. Son los nombres de las heroínas. El entrenador era Manuel Coloma, el técnico que llevó a las chicas a hacer historia en el baloncesto español al conquistar la medalla de oro en el Europeo de Perugia.

Nunca antes el baloncesto nacional había subido a lo más alto del podio. Tendrían que pasar aún seis años para que los equipos juniors (chicos y chicas) volvieran a repetir la historia. Aunque, eso sí, en categoría senior, siguen siendo las únicas.
El de Perugia es, sin duda alguna, la más alta cima de nuestro baloncesto.

Allí se dieron cita las mejores del continente: la húngara Boksay, la francesa Santanello, la italiana Fullin, la polaca Dydek... Por encima de todas ellas brilló la española Blanca Ares, la gran estrella de la selección y del campeonato. En la final ante Francia dio una auténtica exhibición, llegando a los 24 puntos y volviendo locas a las rivales, lo que hizo que fuera en 19 ocasiones a la línea de tiro
s libres. Lideró al equipo español a una remontada después de ir perdiendo en el descanso. Una segunda parte de ensueño -en la que se pasó de un 27-30 a un 63 a 53- dio a la selección y de paso al baloncesto español, un campeonato de Europa que conmocionó a España entera.

De las doce de oro, cuatro siguen en activo dictando clases y haciendo crecer a las jóvenes y pujantes generaciones. Son Pilar Valero, Mar Xantal, Betty Cenbrián y Marina Ferragut. Estas dos últimas han formado parte del equipo español que participó en los JJOO de Atenas y Betty es la baloncestista que más veces ha vestido la camiseta de la selección española, incluidos los chicos. Gracias a ellas, muchas chicas se aficionaron al baloncesto en nuestro país. Y seguimos recogiendo frutos en un panorama cada vez más amplio, cada vez mejor. En Perugia estuvo el principio de casi todo...


Paco Torres
GIGANTES DEL BASKET