20 sept. 2008

¿Es el entrenador un mal necesario?

Por ahora, último relato que pongo en este blog, procedente del foro ACB y realizado por el forero Corle, donde trata con su natural tono sarcástico e irónico las vicisitudes del puesto de entrenador, clasificándolos mediante una teoría muy subjetiva, pero no muy alejada de la pura realidad.

Pues puede ser que si, oiga.
O no, váyase vd a saber.
Muchos sostienen que con nuestra selección cualquiera saca medalla, que no ser oro en Madrid, fue un fracaso y que Molowny ha sido el único que no iba contra natura.
Pretendo aquí realizar una enumeración (que no clasificación) de los distintos tipos de entrenadores que podemos encontrarnos por esas canchas de Dios.
Insisto en que no pretendo hacer una clasificación muy científica, ya que veréis que cada entrenador no ha de pertenecer exclusivamente a uno sólo de los tipos, en muchos casos podríamos situarlo en 2 ó 3 categorías, incluso la frontera entre éstas es difusa.
Si nos esmeramos un poco seguro que a muchos de los que conocemos los vamos ubicando sin ningún problema en alguna de las categorías que propongo.
En la mayoría de los casos el análisis es válido tanto si el entrenador es mujer o varón, pero también pueden tener sus peculiaridades.
A mi se me ocurren algunos tipos y seguro que a vosotros más.

Me viene a la cabeza por ejemplo el entrenador METÓDICO Y ORDENADO:
De aspecto impoluto. En primavera, polo/niki por dentro del pantalón corto, ligeramente subido éste, calcetines sin ninguna arruga justo por encima del tobillo. En invierno chándal impecable. Bien peinado, a raya. No se vosotros pero yo lo veo con gafas, con unas elegantes gafas de marca. Con silbato colgando del cuello of course. Con block de 4 anillas con separadores de plástico y entrenamientos dibujados y explicados con todo lujo de detalles, y opciones posibles en colores varios.
Cada cosa a su tiempo y un tiempo para cada cosa es su lema. Todo bajo control, enemigo del caos y de la improvisación.

Y porque no el TEÓRICO:
En ocasiones coincide en aspecto con el anterior, pero no siempre es así. Lo que le distingue de los demás es su jerga. Utiliza unos términos incomprensibles para el común de los mortales, sacados de diferentes publicaciones, vídeos o manuales. Normalmente se expresa con barbarismos, es decir suele utilizar vocablos y expresiones por lo general en inglés tales como “STOP”, “BOX & ONE”,”TRAP”, “BODY CHECK”,”PICK & ROLL”,”FLASH”,”FLEX”,”SHUFLE”… etc.
Maneja a si mismo las últimas herramientas informáticas y tecnológicas (el programa de Aito, la pizarra de Scariolo,) entrenamientos a ordenador, o incluso en la pda.
Se desenvuelve mejor delante de la pizarra oficial de la ACB que delante de sus jugadores/as. Sueles encontrártelo dando lecciones desde la grada en algún partido interesante, y por lo general enmendándole la plana a los 2 técnicos que están jugando.
Eso si, cuando la teoría no se cumple su capacidad de reacción es nula y cuando algún jugador le pregunta algo que no le cuadra (normalmente además el chaval lleva razón), le responde o bien mareando la perdiz, usando sus palabrejas para que el crío se maree y se calle, o de malas maneras –“Esto es así y punto”.

Y que me decís del CHAPUCERO:
Despeinado y sin afeitar. La combinación de colores del pantalón con la camiseta sería denunciable. Que ambos calcetines sean iguales es ciencia ficción, y que el chándal sea de esta década una utopía. Son míticos sus entrenamientos artesanales hechos a boli con mil tachones en una grasienta servilleta de “CASA PACO”,o del “BAR REYNOLDS”. La pregunta que siempre genera (al igual que la de la gallina y el huevo) es que fue primero, la grasa o el entrenamiento. ¿Se limpió los restos de los callos a la madrileña con la servilleta tras tener el entrenamiento ya escrito, o trazó las líneas maestras de su salida de presión en la chorreante servilleta?
En sus geniales tiempos muertos hace tantas rayas en la pizarra y pone tantas cruces, defensores y bloqueos que al finalizar el minuto nadie se ha enterado de nada, el que iba a tirar cree que tiene que pasar, el pasador resulta que está en el banquillo,¿Quién ataca?

Y EL PELILLAS:
Aquel entrenador jovencito que necesita pelas para irse de botellón con los colegas y que como por las mañanas va a clase y pasa de currar, entrena a niños para financiarse.
Los hay jugadores, exjugadores o incluso alguno que no ha jugado nunca, da igual.
La palabra planificación no suele formar parte de su vocabulario. La camiseta heavy de METALICA o AC/DC, (en mis tiempos serían de OBÚS o aquellas míticas de SINIESTRO TOTAL),y las zapas negras son su vestuario.
El” KO”su ejercicio favorito, además siempre juega, porque le gusta ganarle a los críos.
Suele llegar tarde y mientras manda dar tropecientas vueltas a sus infantiles él se echa unos concursos de triples con los amigotes.

Que me decís del FILÓSOFO:
Cada entrenamiento es un ejercicio de estilo. Cada explicación es una disertación y cada corrección una auténtica tesis doctoral.Capaz de contar mil anécdotas de añejo sabor, de citar a los clásicos y de encontrar metáforas imposibles.
De verbo fácil y fluido, siempre capaz de encontrar una explicación verosímil a cualquier cuestión que se le plantea y que no tiene porque ser cierta en absoluto, pero eso si perfectamente argumentada. Encuentra milagrosamente opiniones a favor de su discurso entre los más reputados técnicos e incluso es capaz de hacer una analogía con alguna fábula de Esopo o de Félix María de Samaniego.
Acérrimo fan de Monsalve, de D´Alessandro (y su penalti al palo corto) y de Valdano.
Deja poemas a los jugadores en sus taquillas o versos a sus jugadoras en su dirección de correo electrónico.
Te convence de lo que quiere, unas veces porqué sus argumentos son impepinables y otras porque no te deja meter baza, o porque no te enteras de lo que te está contando.

Que grande el POSTURITAS:
Si hombre no me digáis que no le habéis visto dirigir los partidos de cara a la galería.
Levantando la voz cuando se hace el silencio, para que se le oiga.
Si, si ese que está entrenando como siempre al tran, tran, con un ritmo tedioso y sin una sola corrección y de pronto como por arte de magia se transforma y empieza a gritar y a corregir y … y tu miras a la grada y ves que acaba de entrar el Director técnico, el Jefe de cantera, el entrenador del primer equipo o el Presidente de la Federación.
Pelota con el entrenador contrario y con los árbitros antes del partido. Gesticulador (con gestos forzadísimos) durante el partido, que mira a la grada con las manos en la nuca cuando le pitan falta en contra, que se pone erguido y con las manos atrás como un niño bueno cuando el árbitro le advierte de técnica. Siempre de puntillas en la foto oficial del equipo, en la que por supuesto se coloca en el centro, mete tripa y saca pecho.

El GRITÓN Y/O HISTÉRICO:
Todo el entrenamiento de principio a fin es un chillido insoportable en la misma escala, sin altibajos, ni pausas. Aquí la diferencia más acusada entre hombre y mujer es: él de horrible voz quebrada y ella con una voz de pito capaz de destrozar copas como hacía “Quimera”. También varía el grado de sudoración que en el caso de ellos es más acusado, sobaquera empapada tipo Camacho.
Verle entrenar o dirigir un partido es una auténtica pesadilla.
Sueles coincidir con él en la farmacia, tú comprando aspirinas para el dolor de cabeza que te ha provocado y él pastillas para la afonía.
La prima de su seguro es elevadísima y probablemente morirá al pie del cañón sobre una cancha, de un ataque al corazón. Si el corazón le aguanta, fallecerá de cáncer de garganta sin duda.
No pretendas que de una solución táctica si el partido se complica, que vaya más allá del clásico “¡COJONES!, hay que echarle más cojones, si es que no se en que cojones estamos pensando, ¡COJONES!” Es indudablemente una solución cojonuda.
Es increíble la capacidad de abstracción de sus jugadoras, mientras el energúmeno suelta alaridos audibles en varios kilómetros a la redonda ellas son capaces de desconectar el chip y sin dejar de mirarle a la cara están pensando- “Esta noche me voy a poner la faldita rosa que me queda muy mona con la camiseta blanca ajustada que me hace un tipín estupendo…- Y el tío con la vena hinchada…

El OBVIO:
Donde saca a relucir todas sus virtudes es en la dirección de los partidos.
Ese grito de¡¡REBOTEEE!!cada vez que les castigan bajo el tablero,¡¡CORREEER!! cuando les pillan en bragas en el balance defensivo.Y la mejor su ya clásico ¡¡NOOO!! cuando alguien hace un mal tiro y que se termina convirtiendo en un ¡¡BIEEEEN!! acompañado de fuertes aplausos cuando el tiro entra.
Sus tiempos muertos son hilarantes, con máximas del tipo – hay que correr más- Cuando les han metido 45 puntos al contraataque. – Fulanito esas hay que meterlas- como si el chaval tirara a fallar. – Si estás sólo la tiras, y si no la pasas- Perogrullo convertido en entrenador de basket.

El TREPA O PELOTA:
Indispensable en cualquier club grande que se precie.
¿Que sería de directivos, Directores técnicos y del entrenador jefe sin estos sujetos?
No te puedes fiar, mejor contigo que contra ti, pero ni se te ocurra darles la espalda.
Geniales para fichar jugadores de cantera, venden unas motos que corren y casi vuelan.
Babosos con la jugadora estrellita y con su mamá hasta la nausea.
Si son ayudantes, siempre le dan la razón al primer entrenador – tienes razón, no se esfuerzan, son unos vagos. Pero ojo, también a los jugadores – Tienes razón, tendrías que jugar muchos más minutos, yo se lo digo siempre pero no me hace caso-.

Está cada vez más extendido el entrenador FAMILIAR O DESDE LA GRADA:
Suele ser más el papá, pero también se han dado casos en mamás, novios/as, hermanos, maridos y esposas. No ex en cuñados o tíos.
Suelen actuar en 2 lugares a saber: En el coche camino de casa, tras el entrenamiento o partido de rigor y en el peor de los casos desde la grada durante el partido.
Imprescindibles las frases del tipo -Fulanito no te pasa, -El entrenador te tiene manía, o - Tú eres mucho mejor. Todas ellas muy didácticas y cargadas de pedagogía.
Se encargan en la mayoría de los casos de jorobar el trabajo mejor o peor de los anteriormente citados.

Y EL COLEGUITA, en sus 2 versiones más extendidas.
Versión 1: Entrenador de sub-21, o seniors jovencitos (normalmente chicos) que se va de copas con los chavales, que no suele ser muy peligroso.
Versión 2: Entrenador de jovencitas, que se hace querer y se deja querer, ya me entendéis. Sujeto éste MUY, MUY PELIGROSO.

¿Cuál falta?, ¿Cómo es el tuyo?, ¿De que tipo de entrenador eres tú?