Nació en Madrid el 25 de marzo de 1962. Falleció en Madrid el 3 de diciembre de 1989 en accidente de tráfico. Considerado uno de los mejores jugadores de baloncesto españoles de todos los tiempos. Jugó en el Estudiantes, Real Madrid, Portland Trail Blazers y en la selección española, con los que conquistó diferentes éxitos. Fue el primer español en fichar por un equipo de la NBA. Medía2,05 m de altura y jugaba de pívot, siempre con la camiseta número 10. Como jugador, destacó por su gran fortaleza física no exenta de técnica y talento. Miembro desde el 1 de marzo de 2007 del salón de la fama del baloncesto FIBA.
Se introdujo en el baloncesto jugando en las categorías inferiores del Estudiantes de Madrid, donde enseguida destacó. Se proclamó campeón de España escolar y juvenil, categoría en la que con la selección española consiguió la medalla de plata en el Eurobasket de 1979. En 1980, y todavía en edad júnior, ya fue incluido en el primer equipo de Estudiantes. En 1981, con sólo 19 años de edad, ya formó parte del cinco inicial del equipo estudiantil que consiguió el subcampeonato de Liga, junto a Vicente Gil, Alfonso Del Corral, Juan Carlos López Rodríguez y el estadounidense Slab Jones. Fue la gran revelación de la Liga en la temporada 1980-81, y le llegaron varias ofertas. Llegó a firmar un precontrato con el Joventut de Badalona pero, tras intensas negociaciones, acabó fichando por el Real Madrid, que también contrató a su hermano menor Antonio Martín.
Se incorporó al Real Madrid en el verano boreal de 1981. En este club, y en los siguientes cinco años, vivió los mejores años de su carrera deportiva, y llegó a consagrarse como el mejor pívot de España y uno de los mejores de Europa. Con el equipo blanco conquistó cuatro títulos de la Liga ACB (1982, 1984, 1985 y 1986), tres de la Copa del Rey (1985,1986 y 1989), una Recopa (1989) y un Mundial de Clubs (1982). En 1985 fue subcampeón de la Copa de Europa. Su figura llegó a seducir a los ojeadores de la NBA. En 1985 fue el primer jugador español en ser incluido en el draft. Lo eligieron los New Jersey Nets. Viajó a Estados Unidos para disputar el campus de verano de este equipo y, a su finalización, se le propuso firmar un contrato no garantizado. Martín lo rechazó, y prefirió seguir un año más en España. Eso le permitiría participar en el Mundobasket que se disputaría en España en 1986, y en el que la selección española albergaba grandes esperanzas. Cabe mencionar que, en aquella época, los jugadores de la NBA no podían participar en las competiciones organizadas por la FIBA.
Entre 1981 y 1986, y en paralelo a sus éxitos en el Real Madrid, también colaboró activamente en los de la selección de baloncesto de España. Fue convocado por primera vez por Antonio Díaz-Miguel en 1981. Entre ese año y 1986, cuando se fue a la NBA, disputó un total de 72 partidos con la selección, de la que siempre fue uno de los pilares. Fue titular del equipo que ganó la medalla de plata en el Eurobasket de Nantes’83, y del que conquistó la histórica medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Los Angeles 1984, junto a jugadores como Juan Antonio Corbalán, Juan Antonio San Epifanio, Solozábal o Fernando Romay.
En verano de 1986 dio el gran paso y fichó por los Portland Trail Blazers de la NBA, convirtiéndose en el primer español y segundo europeo en entrar en la competición estadounidense. Su estancia en los Trail Blazers, sin embargo, no fue lo afortunada que esperaba. Sufrió varias lesiones que le tuvieron, en total, cerca de dos meses apartado de las canchas, y que le impidieron contar con la continuidad de juego necesaria. Una fractura de nariz y una artroscopia en la rodilla fueron sus peores adversarios. A pesar de todo, el madrileño dio por buena la experiencia americana. Siempre dijo que había ido a la NBA a aprender. Con los Trail Blazers, sólo jugó una temporada (1986-87) en la que disputó 24 partidos, un total de 146 minutos en los que anotó 22 puntos y capturó 28 rebotes.
En 1987 regresó al Real Madrid. Y entre otras cosas lo hizo porque el conjunto blanco le ofreció un contrato que, en aquél entonces, representaba un auténtico récord: 100 millones de pesetas anuales. Su segunda etapa madridista fue menos fructífera. En el baloncesto español mandaba el FC Barcelona de los Epi, Solozabal y Audie Norris, el estadounidense con el que Martín mantuvo unos duelos épicos. A Martín sólo le dio tiempo de añadir a su palmarés una Recopa de Europa (1989) con un Real Madrid entonces liderado por el yugoslavo Drazen Petrovic. Pocos meses después (tal y como tres años y medio más tarde le ocurriría al propio Petrovic), un trágico accidente acabó con su vida prematuramente.
Fernando Martín falleció en Madrid el 3 de diciembre de 1989 a causa de un aparatoso accidente de automóvil, un Lancia Thema Ferrari 8.32 (el cual el propio Fernando Romay reconoció que también quiso comprar, pero no lo hizo por la insistencia de su mujer), mientras se incorporaba a la vía de circunvalación M-30, en dirección opuesta a la que habría que tomar para ir al Palacio de los deportes de Madrid, lo que desmiente lo que se publicó insistentemente al respecto de que se dirigía al Palacio de los Deportes madrileño a presenciar un partido de su equipo ante el CAI Zaragoza. Lo cierto es que dicho partido no lo iba a disputar a causa de una lesión. Su fallecimiento provocó una auténtica conmoción en el baloncesto español y mundial. A su entierro acudieron representantes de todos los clubs e instituciones, incluidos varios jugadores, como Epi y Audie Norris, de su eterno rival, el FC Barcelona. Desde su fallecimiento, ningún otro jugador ha vuelto a lucir el número 10 en la camiseta del Real Madrid.
Aquí dejo un link con abundante información sobre los 24 segundos en baloncesto y sus repercusiones en las posesiones de juego. Es un estudio que analiza en profundidad como afecta en diferentes situaciones esta regla al baloncesto, dando además datos muy concretos que nos pueden ayudar a aclarar dudas sobre reglamento si la situación lo requiere.
El equipo italiano ha hecho valer su mayor potencial y solidez apra vencer a un conjunto turco, Ulker Fenerbahce que apenas ha puesto en apuros al conjunto entrenado por Simone Pianigian y liderado en la cancha por Terrel Mcintyre, Ksistof Lavrinovic, Bootsy Thornton y Romain Sato. Con esto, los de Siena se clasifican para la final four y ayudan así un poco a mejorar el mal estado del baloncesto italiano actual. Por otro lado mala imgagen la dada por los turcos, con un Will Solomon muy lejos de su mejor nivel.
Ksistof Lavrinovic, jugador fundamental del Montespachi destrozó a los turcos con sus puntos rebotes e intimidación. El equipo que quiera parar a los italianos en la final four, deberá anular a este pívot, para así evitarse problemas mayores.
Will Solomon no supo echarse a la espalda a su equipo, por lo que cayeron sin remisión ante el conjunto capitaneado por Shaun Stonerook. Esta vez su calidad y efectividad no estuvo al nivel de años anteriores (Maccabi Tel-Aviv), lo que hace pensar que su status de estrellase mantiene un poco en el aire.
Tras uno de los más apasionantes TOP 16 de la historia de la euroliga, los cuartos de final que ahora se disponen a comenzar reúnen todos los ingredientes para mantener le emoción hasta el final. De todos ellos el primero en arrancar cronológicamente, y quizás uno de los más interesantes, será el CSKA-Olympiacos (Martes 18:15 hora peninsular) en un duelo que se prevee duro y táctico dadas las características de los dos equipos, pero que difícilmente alcanzara las cotas de dramatismo a las que se llego en su primer enfrentamiento histórico.
A lo largo de los 50 años, que ahora se cumplen, de competiciones europeas, moscovitas y atenienses se han encontrado 19 veces con 12 victorias para el CSKA y 7 para los del Pireo, las ultimas dos este año con una victoria local para cada uno. Pero sin duda, ninguna tan polémica ni tan vergonzosa que aquella primera vez que se encontraron, curiosamente también en un play-off de cuartos previo a la final four, allá por la primavera de 1.995.
Mediados los años 90 el eje central del baloncesto heleno había virado de Salónica hacia Atenas, haciendo que el tradicional dominio en los últimos años de Aris y Paok pasara a manos de Panathinaikos y Olympiacos. A su eterna rivalidad los atenienses sumaban ahora otra y es que ambos buscaban con locura el primer cetro continental par Grecia. Con estas premisas no es de extrañar que la semifinal que les enfrentó en 1.994 fuera tensa y competida a más no poder. Símbolo del traspaso de poder Gallis y Fassoulas, otrora lideres de Aris y Paok, lideraban ahora a Panathinaikos y Olympiacos, aunque una extraordinaria defensa de Sigalas dejaba al primero en unos míseros 8 puntos, dejando estériles los 32 de Volkov y llevando a los portuarios a su primera final europea. Con un Paspalj que afrontaba su tercera temporada y el ex nba Roy Tarpley como pareja de extranjeros sólida y millonaria, poca gente concedía oportunidades a la Penya, que había entrado en la final a la chita callando. Pero cuando el inolvidable triple de Corny Thompson besaba la red y Zarko Paspalj fallaba desde el 4´60 el proyecto se desmoronaba.
De nada sirvió que llegados los play-off el equipo del Pireo se mostrara intratable y sumara el segundo titulo liguero consecutivo a costa del PAOK y que además supusiera el tercer doblete (se habían llevado la copa ante el Iraklis) de su historia (casi 20 años después del segundo), ya que la gran obsesión era Europa. Paspalj cambia de acera y se va al Panathinaikos, desde el cual recala Volkov y además Tarpley también es dado de baja. Para sustituir al americano se busca de nuevo a un jugador de cartel NBA y tras sopesar varias opciones el elegido resulta ser Eddie Johnson. Jugador elegante y sobrio se había formado en la universidad de Ilinois, para después ser elegido en segunda ronda del draft de 1981(el de Isiah Thomas o Mark Aguirre entre otros) por los Kansas City kings, franquicia en la que permaneceria durante seis temporadas promediando cerca de 20 puntos por noche (si exceptuamos su año rookie donde no llego a 10) antes de emprender un periplo por Phoenix, Seattle y Charlotte. Prueba de que pese a sus 35 años aun es un jugador valido es que en los Hornets promedia 11´5 puntos con un 40% en triples, en su última temporada previa a su aventura europea. Como curiosidad cabe recordar que Johnson había sido elegido mejor sexto hombre justo un año después de que lo hiciera el propio Tarpley. Con la guinda de Johnson, el equipo del Pireo creía acariciar el sueño europeo más aun al comprobar la rápida adaptación de este, que en el tercer partido de la temporada europea contribuía con 32 puntos a vengar la final de la temporada pasada con la victoria del Olympiacos en Badalona.
Pese a mostrarse un tanto irregulares, los rojos acaban por asegurarse el segundo puesto de su grupo tras vencer en casa cómodamente al Kinder de Bolonia (89-64 con 34 ptos de Johnson y 20 de Volkov) en la penúltima jornada de la primera fase, lo que les garantizaba la ventaja de campo en el cruce de cuartos de final, ultimo escollo antes de la final four.
El rival resulta ser el CSKA de Moscú, 3º del otro grupo que presentaba igual balance de victorias y derrota que los griegos, pero se había visto relegado por el basket-average tras su empate con Madrid y Scavolini. Entrenados por Eremin, los moscovitas vivían tiempos de cambio y habían iniciado la competición con dos americanos: el diminuto base Evans, eléctrico y gran pasador y el rocoso pivot Patrick Eddie, aunque eso si acabarían por ser cortados. La base del equipo la formaban parte del núcleo duro que había llevado a Rusia a la meritoria plata del mundial de Canada, destacando sobre todo Karaseev un base escolta de gran capacidad ofensiva, Koudeline un impredecible escolta zurdo capaz de armar el brazo desde cualquier lado, el efectivo Panov y el resolutivo y talentoso ala-pivot Kissourine, armas estas que en cualquier caso parecían insuficientes para detener a la millonaria maquina ateniense.
Por aquel entonces los cuartos de final de la liga europea tenían la particularidad de que el primer partido se disputaba en casa del equipo con peor balance, así pues el 9 de Marzo de 1995 se disputa en Moscú el primer partido de la serie. Hasta el descanso todo transcurre con normalidad (45-44 para los locales), pero la segunda parte resultó una memorable exhibición ofensiva del CSKA, que con Karaseev y Koudeline anotando una y otra vez se apuntaba el primer tanto por un inapelable 95-65.
Las críticas de la prensa griega fueron feroces y, exceptuando a Johnson que se había ido a los 28 puntos, no respetaban a ninguno de los componentes de la fuerte plantilla roja. Pese al logico desencanto por la abultada derrota, más de 15.000 personas llenaron el palacio de la paz y de la amistad (o de las dos mentiras como sabiamente decía el gran Ernest Rivera) y pudieron presenciar uno de los mejores partidos del año, con grandes defensas, emoción y tres jugadores rayando a un nivel sublime: Johnson de nuevo 28 ptos, Volkov 22 y 11 reb y el moscovita Karaseev cuyos 31 puntos finales resultaban estériles en el marcador final (86-77).
Hasta este punto, y dentro de la relativa sorpresa que suponía el gran rendimiento ruso, todo marchaba dentro de unas pautas habituales pero, desgraciadamente, todo estaba a punto de quebrarse. Tras disputar el segundo partido el Martes 14, y estando previsto el tercero para el Jueves 16, el Miércoles 15 ha quedado grabado como uno de los más vergonzosos de la historia reciente del basket europeo. Tras poco más de una hora de entrenamiento, varios jugadores moscovitas comenzaron a sentirse mal, pero lo que no parecía más que un problemilla se torna rápidamente en todo un drama: en poco más de un minuto y ante la incredulidad del cuerpo tecnico, Morgunov, Panov y Koudelin pierden el conocimiento y tienen que ser trasladados a un hospital. A medida que pasa la mañana el resto de jugadores va sintiendo distintas molestias, mareos o dolores de cabeza y apuntan a las botellas de agua que la organización les había facilitado. Examinadas las que aun no se habían abierto, se observó que presentaban varios agujeros en los respectivos tapones y se decide llevarlas a un laboratorio. El dictamen es rápido y concluyente, presentan un fuerte componente químico ajeno a la composición normal y cercano al ácido lisérgico. La situación va empeorando y Panov tiene que ser trasladado a la UCI mientras Morgunov entra en coma. Poco a poco su situación mejora, pero simultáneamente Karaseev y Kornev caen también gravemente enfermos y tienen que ser ingresados. Llegado el jueves, la estupefacción es total porque la FIBA se niega a aplazar el partido.
El CSKA llega al encuentro con solo cinco jugadores: Kissourine, Vadeev, Grezin, spiridonov y un semi-recuperado Kodelin que apenas se puede mantener en pie. En una demostración de coraje, los moscovitas llegan al descanso con tan solo 5 puntos abajo, pero en 5 minutos Koudelin cae eliminado y 10 después lo hace Grezin. Con 5 minutos por jugar, la megafonía helena pide al público que anime a los heroicos jugadores rusos, pero por entonces todo suena ya a burla y el Olimpiacos gana cómodamente. Por suerte los jugadores rusos fueron recuperándose poco a poco, pero la fechoría quedo indemne. La FIBA alego que si no había reclamación especial no podía hacer nada y desde Rusia, pese a la insistencia de Eremin, pesó más la “alianza ortodoxa” con Grecia que la sed de justicia. De una manera ensombrecida, el Olimpiacos llegaba de nuevo a la final four, donde habría de repetir la actuación del año anterior: semifinal victoriosa ante el Panathinaikos (la FIBA obligaba, en sus competiciones aun lo hace, a que los equipos de un mismo país se enfrentaran en semifinales), favoritismo y posterior derrota en la final ante un equipo ACB entrenado por Obradovic (esta vez el Madrid). Pese a que volvieron a hacerse con la liga, Johnson (que volvió a buen nivel a la NBA) y Volkov salían del equipo para dar entrada a Walter Berry (que regresaba) y a David Rivers. ¿Justicia poética dirán algunos? Quizás, pero si hay que buscarla quizás se encuentre en que en la nueva temporada (95-96), CSKA y Olimpiacos fueron encuadrados en el mismo grupo y pese a que al final presentaron el mismo balance (10-4) el hecho de que los moscovitas ganaran su doble enfrentamiento hizo que, en un triple empate con el Benneton, el CSKA fuera primero y el Olimpiacos fuera tercero. Lo que puede parecer irrelevante, no lo es tanto al comprobar que al amparo de su publico el CSKA lograba el pase a la final four (caerían ante un Panathinaikos con el mejor Wilkins del año, 30 ptos) mientras que los del Pireo caían ante el R.Madrid. Quizás haya quien argumente que un año después, los del Pireo se hicieron por fin con el titulo, mientras el CSKA tuvo que esperar hasta 2006. Bien es cierto, pero se les escapa un detalle en 1996 el Panathinaikos fue el primer equipo griego en llegar a la luna (léase ganar la euroliga) y eso jamás podrá ser cambiado.
(Artículo sacado del foro ACB, realizado por el forero Sunara)
Hoy toca un recordatorio al mejor jugador israelí de la historia, el alero Miki Berkovich, conocido mundialmente por sus títulos continentales con el Maccabi Tel-Aviv y por la medalla de plata conseguida con la selección de Israel en el año 1979. De aquí en adelante colocaré un poco de información, vídeos y fotos del jugador, que he encontrado por internet o que me ha proporcionado algún compañero.
Breve biografía:
Nacido un 17 de Febrero de 1954 en Kfar Sava (Israel), Berkovich se unió al equipo juvenil de baloncesto del Maccabi Tel-Aviv BC en 1965, y al equipo de mayores en 1971. Con el Maccabi, ganó 19 títulos nacionales y 17 títulos de copa.
En 1974 alcanzó con la selección israelí juvenil el cuarto puesto del Campeonato Europeo, y fue el líder en puntos del torneo.
En 1975 jugó para el, Nevada College pero regresó al Maccabi justo después de un año a pesar de haber recibido llamadas de New Jersey Nets y Atlanta Hawks de la NBA .
En1977 ayudó al Maccabi a ganar su primer título europeo, venciendo en la final al Mobilgirgi Varese por 78:77 y al CSKA de Moscú 91:79 en la semifinal, logrando que Tal Brody pronunciase la frase "We are on the map, not only in basketball". ("Estamos en el mapa, no solo en el baloncesto".)
En 1979 Berkovich, con la selección israelí, finalizó segundo, detrás de la selección de la Unión Soviética en el Campeonato Europeo realizado en Turín.
En 1981, llegaría el segundo campeonato europeo de clubes para él. Berkovich marcó la canasta ganadora, tras asistencia de Moti Aroesti, para un triunfo de 80:79.
La carrera de Berkovich en Maccabi llegó a su fin en 1988, cuando él y Aroesti se unieron al Maccabi Rishon-Le Zion. Luego jugó en el Hapoel de Jerusalén B.C. y Hapoel de Tel Aviv B.C..
Miki Berkovich se retiró del baloncesto en 1995, luego de su lo cual escribió su libro autobiográfico llamado "Born to Win" ("Nacido Para Ganar").
Actualmente es el dueño del equipo de baloncesto Ramat Hasharon, sus dos hijos juegan por el equipo (tiene 2 hijos varones y una hija).
Perfil del jugador:
Alero. Un grande del basket europeo y todo un mito en Israel. Era un grandísimo alero, muy versátil y con una "mano" siempre muy caliente. Fue campeón de Europa y en una pretemporada dejó boquiabiertos a los New Jersey Nets, quienes sufrieron en sus carnes su "talento" (información que durante mucho tiempo escondió la NBA). *(sacado de solobasket)
Foto de plantilla:
En este bonita foto de la plantilla del Maccabi Tel-Aviv se puede apreciar además de al propio Berkovich a otros ilustres jugadores israelies de la época como Tal Brody o Miki Aroesti.