4 mar. 2008

El alero español: ¿Un puesto en extinción?

Este artículo va dirigido especialmente para informar del decadente momento que pasa el puesto de alero en nuestro baloncesto. De forma introductoria, decir que el puesto de alero o de 3 es posiblemente la posición mas complicada de desarrollar por un jugador. En mi opinión son los jugadores más completos, ya que deben controlar gran cantidad de elementos del juego. Básicamente poseen 3 o 4 armas importantes, que efectúan con regularidad en la cancha. La primera el tiro exterior, tanto de media como de larga distancia deben tener seguridad en sus lanzamientos aunque no sean especialistas. Deben correr el contraataque con rápidez y aprovecharse de los desajustes defensivos provocados por los bases y escoltas. Otra característica de ellos es el juego interior, normalmente los aleros pueden acercarse a la zona e intentar algún juego de pies aprovechando para buscar tiros cortos a tablero, semiganchos a canasta o para asistir. Esta característica esta cada vez más en desuso, ya que los aleros, hoy en día se dedican más a tirar. Por último está el contro del rebote, factor indispensable para catalogar a un alero como un jugador completo. Todas estas características se dan así debido a que en esta posición se debe conjugar altura y buen físico con agilidad y rapidez.
Después de esta introducción comentaremos un poco la evolución del alero en España y como cada vez son más escasos. Lejos queda en el tiempo los momentos en que la selección Española tenía un alero verdadaremente resolutivo. Chicho Sibilio, Juan Antonio San Epifanio y Alberto Herreros han sido los últimos montruos en el puesto de alero que con el paso del tiempo no han encontrado predecesores de igual calidad.


Centrándonos en el perído reciente desde de 1998 hasta la actualidad pocos han sido los nombres que se han fijado con regularidad en este puesto.El primero sin duda Alberto Herreros, el cual desde 1990-1992 era el indiscutible 3 de la selección española, un tirador experto capaz de anotar desde cualquier posición. Coetáneos a Herreros, pero todavía en activo hay un pequqño grupo de jugadores que intervinieron en la selección entre 1997 y 2004. Jose Antonio Paraíso, Lucio Angulo, Oscar Yebra o Rodrigo de la Fuente conformaron el núcleo de aleros que colaboraron en el resurgimiento de España desde la plata del Europeo del 99. Los cuatros eran muy diferentes, pero dos de ellos destacaban por su papel primordial en el equipo. Paraíso y Angulo, dos jugadores altos, grandes reboteadores y defensores que además no se descuidaban en la anotación constituyeron ejemplos de lo que carecemos en la actualidad. Por otro lado Yebra y de la Fuente tenían una importancia residual aunque ambos son muy válidos en sus especialidades. El primero como triplista puro y el segundo como especialista defensivo.

















Un poco después aunque compartieron la mayoría de las competiciones del período 98-04 se consolidaría hasta estos momentos quizás el mejor alero reboteador que hayamos tenido nunca. Hablamos de Carlos Jimenéz, un 2.05 muy intenso y participativo en el juego, que durante los últimos años ha sido piedra angular en el juego de España y uno de los jugadores más valorados de la ACB. El problema ha surgido tras el último Europeo, que España perdió con Rusia, donde se notó de manera espectacular como las carencias en el puesto de 3 son cada vez más acuciantes. Los años no pasan en balde para Jiménez, ya que su aportación esta bajando alarmantamente en ACB y en la propia selección y su sustituto Alex Mumbrú no acaba de convencer, aunque es sin duda el jugador con más mimbres para recojer sus testigo. Alex, un 2.02 de grandes condiciones atléticas, gran tirador y reboteador, decente defensor y con experiencia en diversas competiciones, debe asumir un rol importante en el equipo español y presumiblemente con la baja de Jiménez para las próximas convocatorias acaparará muchos minutos de juego. Aún así, el panorama se presenta oscuro, las antiguas vacas sagradas (Paraíso, Jiménez) ya no están para muchos trotes y Mumbrú sólo no es una solución factible.

















Para mi opinión cuatro son los nombres de jugadores jóvenes con aspiraciones a ocupar este puesto, aunque reitero que la situación es complicada y la mayoría de los nombres que vienen a continuación son de jugadores sin consolidar. El primero es Fernando San Emeterio (Girona), un escolta reconvertido a alero (1.97 mt) que puede dar un soplo de aire fresco. Jugador completo, basa su juego en fuertes penetraciones y triples, sin descuidar una buena defensa y un aceptable control del rebote. Para muchos amantes del baloncesto español, San Emeterio se merece ya una oportunidad en la selección tras varios años rindiendo a buen nivel. El segundo es Carlos Suárez (2.02), eterna promesa con un físico excepcional, grandes fundamentos técnicos para el juego interior, gran capacidad reboteadora, pero que exceptuando un año que rindió a gran nivel, los demás años han sido muestras inequívocas de una irregularidad que esperemos que corrija, ya que Suárez es en sí el mejor proyecto actual de 3.



















El último nombre que voy a mencionar es el de Pere Tomas (2.02-19 años), jugador del Joventut, el cual Aíto ya utiliza en el primer equipo en el puesto de alero sin desentonar apenas. Pienso que en 3 o 4 años este chico será el alero titular de la selección siempre y cuando mejore su talón de aquiles, el tiro exterior. Por lo demás estamos ante un jugadorazo en potencia, con un físico tremendo, que recuerda mucho a Mumbrú, mezcla de atleticismo, fuerza y rápidez. Por ahora sus mejores bazas, son la defensa y el rebote, aunque mejorará con el tiempo y conseguirá variar su repertorio.


Con esto acabo, se que se quedan muchos nombres y situaciones en el tintero, pero este artículo solo tiene la intención de informar del mal momento del alero español en al actualidad y nombrar algunos jugadores que tiene opciones de invertir esta tendencia.