













Gilberto Benetton, uno de los cuatro hermanos de la familia Benetton, una de las firmas textiles más importantes del mundo, justificó una inversión de este calibre: "Kukoc se convertirá en nuestro hombre imagen para la venta de productos Benetton en el Este de Europa. Se trata de una operación deportiva y comercial".Finalizó así el pasado viernes una larga historia de casi un año de incertidumbre, en el que el futuro de Kukoc estuvo relacionado con diversos clubes, aunque finalmente la disputa estuvo entre Chicago Bulls y Benetton Treviso. La firma del contrato entre la firma italiana y el jugador se produjo en la localidad suiza de Lugano. "¿Por qué Benetton?", le preguntaron al jugador: "Porque tendré la posibilidad de estar cerca de casa y porque en el Benetton jugaré 40 minutos por partido.
Chicago Bulls hizo un gran esfuerzo por contratarle. Después de hacerse con sus derechos para
Krause intentó agotar todos los argumentos en favor de la opción de Chicago: "En nuestra ciudad reside la mayor comunidad eslava de Estados Unidos".
La incertidumbre, sin embargo, se mantuvo a lo largo de un año, sin que Kukoc diera una pista: "
Cumplió su palabra
Y Kukoc cumplió su palabra, luego de resistir el acoso de sus pretendientes durante la celebración de la final four de París. Kukoc esperó a ganar
Jugar en el Benetton de Treviso le impedirá, sin embargo, disputar la próxima edición de
'La pantera rosa', siempre con el 7 a la espalda, es sin duda alguna uno de los pilares del actual baloncesto del viejo continente. Con él se forjó una de las más grandes leyendas del basket continental y él fue de los primeros en cruzar el Atlántico para triunfar en la NBA. Con él empezó una época que ha terminado con la internacionalización de la NBA.
Nacido en Split en 1968, Kukoc comenzó a destacar en las categorías inferiores de la selección nacional de la ya extinta selección yugoslava. Así, con 17 años se proclamaría campeón del mundo sub-18 tras destrozar a Estados Unidos en semifinales con 11 triples en 12 intentos. Tras ese hito saltó a la liga yugoslava como integrante de la Jugoplastika.
Junto Radja, Naumoski, Perasovic, Savic o Tabak, Kukoc dio comienzo a una era de dominio del equipo de Split en Europa. Triple campeón de la Copa de Europa -derrotó en dos finales al Barcelona-, el croata se convirtió en el faro de su equipo y de la selección yugoslava, con la que consiguió dos oros y un bronce europeos y una plata olímpica en Seúl en 1988.
Después de ganarlo todo con la Jugoplastika, los Bulls draftearon a Kukoc en el puesto 29 de la segunda ronda del sorteo de novatos de 1990. Sin embargo, el croata no se iría a la NBA sino que firmaría con el Benetton Treviso, donde ganó una Liga y una Copa italiana. De paso, con la segregación de la antigua yugoslavia, Kukoc, junto a Drazen Petrovic llevaría a la recién formada Croacia hasta la final de los Juegos Olímpicos de Barcelona, en la que caerían en la final ante el Dream Team.
A su debut con Croacia añadiría un bronce mundialista y otro europeo, aunque ya militando en la NBA. En la temporada 93/94, Kukoc ejerció de novato y chupó banquillo pero el primer retorno de Michael Jordan a las canchas hicieron reverdercer laureles a la franquicia de Chicago. Tres anillos consecutivos, incluyendo la designación de mejor sexto hombre de la NBA fueron su premio.
Con la retirada de Jordan y la salida de Scottie Pippen y Dennis Rodman, Kukoc se vio obligado a ejercer de jugador franquicia en los Bulls. Al año siguiente se marcha a los Sixers, más tarde pasa a Atlanta y finalmente es traspasado a Milwaukee, donde, tras 13 años de experiencia americana, deja de competir a la espera de una llamada de los Chicago Bulls.
"He tenido ofertas, pero todas estaban lejos [de lo que deseaba]. Pude haber fichado por Seattle o Toronto. Luego me llamaron de San Antonio, Miami y Minnesota. No me interesaba. Quizás el motivo principal fuera Chicago. Quería acabar mi carrera en los Bulls", señalaba el ilustre veterano. y es que los Bulls dudaban si recuperar a su ex-jugador o no y, de hecho, el equipo permitió a Kukoc entrenarse con el resto de la plantilla: "Acudí dos veces, después ya no tuve ganas".
El Mundo.es (2007)