14 ago. 2008

Escasa mejoría

Partido bastante malo y aburrido el visto en la madrugada de este día entre Alemania y España, debido a la cantidad de fallos por ambos equipos y a las malas decisiones de juego adopotadas por varios jugadores. La primera mitad fue muy igualada con algunas alternancias en el marcador, aunque fue Alemania la dominadora de los primeros 10-12 minutos de juego con diferencias de hasta 8 puntos, merced a la buena actuación de Demond Greene o Steffan Hammann. Pronto llegaría la reacción hispana de la mano de los Gasoles y algún que otro tiro de los exteriores. Gracias a ello y a un punto más de incisividad en la defensa, España empataría el marcador y hasta se pondría por delante a la llegada del fin de la primera parte. Como notas positivas la gran defensa de Garbajosa sobre un desaparecido Nowitzki, que no hacía nada más que forzar tiros, la regularidad de Calderón en el aspecto anotador y a la reaparición de Mumbrú de forma estelar anotando varios tiros sin fallo. Aspectos negativos los de siempre, la relajación al principio de los partidos, los desajustes en defensa y la cantidad excesiva de pérdidas de balón, sobretodo por los exteriores en su afán de meter bolas bombeadas a la zona o en los pases desde el corte de la línea de fondo, en lo que es ahora mismo uno de los lunares más grande del juego ofensivo español.

Mumbrú se convirtió en el revulsivo español en los momentos más difíciles

En la segunda parte España ajusto la defensa y no permitió más a Alemania anotar con facilidad. Asimismo se fraguó un impresionante parcial 0-17 comandado por Ricky Rubio (anotando en penetración y tras robo de canasta), el omnipresente Mumbrú y en especial por Garbajosa (2 triples) que parece que sale un poquito (de momento) de la mediocridad ofensiva en la que estaba sumido. Con esto el partido quedaba prácticamente muerto y las diferencias de 10-14 puntos se mantendrían hasta el pitido final. Los escasos arreones de Nowitzki, Kaman o Greene por Alemania fueron contrarrestados por los dos Gasoles, Calderón y Múmbrú, realizando este último uno de los mejores partidos que se le recuerda con la Selección. Se puede decir que tras España dispararse en el marcador, los últimos 10 minutos parecieron de la basura, ya que nunca Alemania tuvo el poder siquiera de acercarse lo más mínimo a los guarismos hispanos, provocando un final placido para los espactadores.

Nowitzki se llevó un gran disgusto tras ver que su equipo ya esta casi eliminado de la competición

En general España gustó y disgustó, ya que como paso con China la relajación y descoordinación defensiva nos llevo a estar a remolque durante más minutos de lo previsto. Después cuando nos ponemos las pilas y la defensa se convierte en infranqueable, los rivales empiezan a fallar y es ahí cuando podemos poner nuestro ritmo al servicio de nuestras necesidades. Se vió claramente que cuando se dejan los egoísmos de lado y se empieza a mover la bola alternando balones dentro y juego exterior, pocos equipos nos plantan cara. Elogiar el gran partido de Mumbrú y de toda la Selección en la segunda parte, más la defensa de Garbajosa -del que al menos se espera que cumpla con creces en esta faceta-; aunque hay que reconocer que ahora mismo hay tres cosas preocupantes para el futuro, la irregularidad manifiesta de Rudy, que muchas veces nos lleva a perder balones y concentración, la escasa participación de Navarro enel juego y la lesión de Jimenez, del que se espera su recuperación para tener bien asentado el puesto de alero.

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